Artemis cumple 10 años en órbita
El satélite Artemis de la ESA celebra hoy su primera década en el espacio. La ‘Misión Avanzada de Retransmisión y Tecnología’ constituyó un gran avance para los satélites de telecomunicaciones europeos, probando por primera vez sistemas como los enlaces láser o los propulsores iónicos en este tipo de satélites.
Un problema en el lanzamiento el día 12 de julio de 2001 estuvo a punto de poner fin a la misión incluso antes de que comenzase: la etapa superior del lanzador dejó a Artemis en una órbita de transferencia demasiado baja, lo que para cualquier otro satélite hubiese significado el fracaso de la misión.
Sin embargo, gracias a la última tecnología embarcada en el satélite y a los ingeniosos procedimientos de recuperación diseñados por el equipo de control, Artemis pudo volver lenta y cuidadosamente a la órbita para la que había sido diseñado, con una maniobra que duró casi 18 meses.
Apodada en su día como la ‘misión imposible’, y a pesar de los daños sufridos por varios de sus equipos de abordo, Artemis fue capaz de demostrar el funcionamiento de nuevas tecnologías en el espacio, y diez años después, continúa operativo.
La maniobra de recuperación de Artemis estuvo repleta de primicias: se estableció el primer enlace láser para la transmisión de datos entre satélites situados en distintas órbitas, fue el primer satélite de telecomunicaciones en ser reprogramado intensivamente en órbita y el primero en utilizar propulsión iónica para alcanzar la órbita geoestacionaria, a 36 000 km de altura, tras sobrevivir a una larga deriva.
Gracias al enlace láser, Artemis envía a gran velocidad y casi en tiempo real las imágenes de la Tierra tomadas por el satélite Envisat de la ESA, que orbita a 35 000 km por debajo suya.
El satélite de observación francés SPOT-4 también utilizó este servicio, así como un segundo enlace de radiofrecuencia, también basado en tecnología experimental.
Artemis también garantiza el enlace de comunicaciones entre los Vehículos Automatizados de Transferencia (ATV) de la ESA y su centro de control, durante su viaje de reabastecimiento a la Estación Espacial Internacional.
En el año 2008, Artemis tuvo que entrar rápidamente en servicio durante la primera misión del carguero europeo, en respuesta al apagón que sufrió el sistema de la NASA a consecuencia del huracán Ike.
El equipo de control de ATV en Toulouse, Francia, y su homólogo de Artemis en Redu, Bélgica, tuvieron que entrar rápidamente en acción. Con tan sólo unas pocas horas para prepararse, fueron capaces de establecer un contacto fiable con la nave en la misma noche del día 11 de septiembre.
El satélite Artemis se controla desde las instalaciones de Telespazio en Fucino, Italia, mientras que el Centro Redu de la ESA alberga la Instalación de Control de la Misión, desde donde se programan los servicios prestados a los usuarios y se realiza el mantenimiento de sus distintas cargas útiles.
“Artemis ha sido capaz de ofrecer un increíble nivel de disponibilidad del servicio durante toda su vida operativa, para gran satisfacción de sus usuarios”, comenta Daniele Galardini, Director del Centro Redu de la ESA y responsable de Artemis.
“La gran capacidad y profesionalidad de los equipos de Fucino y Redu son la base de todos los logros de Artemis”.